jueves, 20 de marzo de 2014

LOS POLLITOS DICEN PÍO, PÍO, PÍO...

El título de la entrada es el de una canción infantil que los futuros maestros  teníamos que interpretar, con éxito dispar, para aprobar la asignatura de música como estudiantes de magisterio, allá por los años ... "taitantos"

Nos sirve para dar pie a presentar la bonita experiencia llevada a cabo en nuestro colegio, concretamente en el Aula Específica, y que ha suscitado un gran interés para todos nuestros alumnos.

La experiencia ha consistido en conocer el desarrollo y nacimiento de un pollito, para lo cual José Antonio y Manoli han tenido en su aula una incubadora en la que pusimos  18 huevos con la ilusión de ver que sucedería 21 días después. Tanto la incubadora como los huevos ya fecundados los ha aportado Manuel, el maestro de ATAL.

Los alumnos y maestros del aula específica para mejor conocimiento del proceso elaboraron un power-pint con imágenes donde podíamos ver qué estaba sucediendo cada día dentro del huevo y como se encontraba el desarrollo del pollito, además de controlar el agua y la temperatura de la incubadora; presentación que han ido viendo los distintos cursos cuando pasaban a ver la incubadora.

Y  fueron pasando los días 1, 2, 3... y por fin llegó el día 21, todos alumnos y maestros estábamos muy expectantes e ilusionados, no dormíamos, soñábamos con pollitos, llegamos al centro más temprano de lo habitual, corríamos hacia la incubadora... pero, ¡oh, desilusión, ! ¡No había pollitos! 

Pasó otro día. Tratábamos de averiguar qué habría podido pasar. Caímos en la cuenta de que podría deberse a algunos cortes de luz que se habían producido en el centro durante el transcurso de los 21 días del proceso de incubación. ¡Qué mala pata!

Aun así no perdimos la esperanza, no desconectamos la incubadora y  decidimos esperar dos días más. Cuando ya estábamos a punto de tirar la toalla un alumno del aula escuchó un tímido pío pío que José Antonio achacó al vídeo didáctico que se había elaborado, pero no... 

¡¡Había nacido un pollito!!  


Pronto se corrió la voz por todo el centro y todos pudimos ver y asistir  con sorpresa, alegría,  en vivo y en directo al nacimiento de 1, 2, 3, ... hasta 8 preciosos pollitos. 

Nos satisface mucho ver las caras de ilusión de los niños presenciando como los pollitos comenzaban haciendo un pequeño agujero en el cascarón, luego más grande, comprobar cómo estaban perfectamente  adaptados a la forma del huevo, hasta que conseguían desprenderse del cascarón... y ... ¡sorpresa!  ¡a los pocos segundos ya estaban andando y picoteando!


Como se hacían grandes y no podíamos tenerlos el el centro algunos alumnos se los han llevado a su casa con el compromiso de cuidarlos debidamente. Era tal la demanda para cuidar a los pollitos que hemos tenido que hacer un sorteo ante notario, bueno, no tanto, pero casi... 


Pero no os preocupéis, desde hoy 19 de marzo ya hay otra incubadora llena de huevos esperando que la naturaleza siga su curso.
¡¡GRACIAS A MANUEL, JOSÉ ANTONIO Y MANOLI Y A TODOS LOS QUE HABÉIS COLABORADO EN ESTA MARAVILLOSA EXPERIENCIA!!


1 comentario:

  1. Una experiencia educativa muy motivadora. Los niños han aprendido mucho y lo más importante es que lo han hecho de forma vivencial. Enhorabuena a los promotores de esta fantástica actividad, que nos ha ilusionado tanto a todos. Un saludo.

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